La complicidad de las miradas
hace quedar añicos los amores.
Fidelidad y gritar a los vientos
tuyo su risa y su lágrima
más la realidad lo único tuyo es tu nombre,
No somos de nadie.
sin ataduras,
sin prejuicio,
sin raza,
sin nombre...
Jugando a no estar viviendo,
no te es posible fingir,
no te enseñaron hacerlo.
Complicamos nuestros desorden
lo enterramos en el fango
buscamos después de años
si ahi se encuentra tu única razon de vivir
Comentarios
Publicar un comentario